¿Por qué me siento atacada? : Como No Ser Victimas de Nuestro Orgullo

Image 1La sociedad nos ha enseñado que las mujeres somos mas sensibles que los hombres, que lloramos en las películas románticas, tenemos compasión de los animalitos si les hacen daño, nos dan ternura los bebés, en fin, se ha estereotipado a la mujer como un ser humano con corazón de mantequilla. Bien dice la Biblia que somos vasos frágiles y debemos ser tratadas con delicadeza y en muchas ocasiones esa sensibilidad sabemos hacerla notar.
Sin embargo, muchas veces nos aprovechamos de ser mujeres para llorar más de la cuenta. Ese mismo estereotipo social de princesas sensibles se vuelve un refugio para obtener lo que deseamos. No me refiero a cosas materiales, solamente. Me refiero a que llegamos a creer tanto en que tenemos el permiso de llorar que se vuelve tan fácil sentirnos víctimas de cualquier circunstancia difícil o cualquier proceso por el que estemos pasando. Es aquí en donde nos sentimos atacadas.
Puede ser que sientas que nadie te entiende, que todos los demás tienen la culpa de tu situación, sientes que los demás te atacan con todas las palabras que dicen aún cuando ni te están hablando a ti, te mantienes a la defensiva y siempre respondes con palabras hirientes, juzgas y les recuerdas cuanto ellos han pecado más que tu, sientes que eres la víctima de todo y todos. Déjame decirte que aunque el mundo nos enseña que eso es normal, estas actitudes solo demuestran que existe un gran vacío en tu corazón. Nosotras ya no somos de este mundo, debemos caminar libres, quitar todo orgullo de nuestro corazón, perdonar a quienes nos han herido (muchas veces somos nosotras mismas) y accionar para resolver cualquier problema o situación que nos esté quitando la paz.
Me recuerda a la historia de Caín y Abel (Génesis capítulo 4). Ellos presentaron ofrenda a Dios.  Caín dio de lo que le sobraba pero Abel dio lo mejor que tenía, cuando vio Caín que su ofrenda no fue aceptada por Dios se enfureció contra su hermano Abel y lo mató.
Esta situación solo demostraba el vacío que existía en el corazón de Caín, no tenia un corazón recto sino que había orgullo, competencia, engaño. No presentó una ofrenda que representara humillación completa delante de Dios pero cuando se sintió atacado por la ofrenda de su hermano, tuvo envidia y no se hizo responsable de su pecado sino que culpó a Abel de su situación cuando sus mismas acciones lo llevaron ahí.
Cuando te sientas atacada, no respondas con defensa propia, en Dios tenemos al mejor defensor!! Rinde todas las situaciones que te molestan delante de Dios, se humilde y acepta que eres pecador. No no no, no te compares con nadie mas, solamente preséntate delante de Dios con la mejor ofrenda que puedes darle y es tu humillación. Eso quiere decir que aceptas que lo necesitas a El mas que a nada, que estas dispuesta a responder con amor a todos los que te han hecho daño y a perdonarlos de corazón. De esta forma podrás vivir en paz y sentirte tranquila porque ya no tendrás tu el control de tu vida, lo tendrá Dios y es ahí el mejor lugar en donde puede estar.
#SoyLibreparaPerdonar
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