e x p e c t a n t e

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Hoy queremos compartir contigo un ejemplo que encontramos en la Biblia en donde se nos muestra la importancia de vivir una vida expectante. La palabra expectante se define en el diccionario como esperar con curiosidad o interés. Todas sabemos que los tiempos de espera no son los mas emocionantes, sin emgargo es necesario que cada una de nosotras aprendamos la diferencia entre esperar y estar expectantes.

Acompáñanos a leer en la Biblia acerca de un hombre llamado Siemón que se mantuvo expectante hasta ver la promesa de Dios cumplida:

En ese tiempo, había en Jerusalén un hombre llamado Simeón. Era justo y devoto, y esperaba con anhelo que llegara el Mesías y rescatara a Israel. El Espíritu Santo estaba sobre él  y le había revelado que no moriría sin antes ver al Mesías del Señor. Ese día, el Espíritu lo guió al templo. De manera que, cuando María y José llegaron para presentar al bebé Jesús ante el Señor como exigía la ley, Simeón estaba allí. Tomó al niño en sus brazos y alabó a Dios diciendo: «Señor Soberano, permite ahora que tu siervo muera en paz, como prometiste. He visto tu salvación, la que preparaste para toda la gente. Él es una luz para revelar a Dios a las naciones, ¡y es la gloria de tu pueblo Israel!» Lucas 22:25-32

Simeón esperaba con anhelo la promesa que Dios le habia hecho. El estaba expectante, su espera no era pasiva, era activa. Algo muy importante que encontramos en estos versículos es que Siemón era guiado por el Espiritu Santo. Cuando nosotras vivimos expectante nuestra oración no se detiene y es ahí en donde el Espiritu Santo nos toma de la mano y guía nuestros pasos, llevándonos a vivir experiencias emocionantes y sobrenaturales.

Siemón permaneció con una actitud expectante hasta que llego el día en que vió la promesa cumplida. Simeón estuvo atento a la voz y dirección del Espiritu Santo y, a pesar del tiempo de espera, confió en Aquél que hizo la promesa.

Hoy queremos retarte para que retomes esas promesas que están en la palabra de Dios y que aún no se han cumplido en tu vida o en tu familia. Queremos animarte para que juntas permanezcamos expectantes, para que juntas permanezcamos en Su palabra. Aprendamos a esperar de forma activa… ¡como niñas! Expectantes de lo que El ya hizo y esta a punto de revelar a nuestras vidas.

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